top of page

Educación y caminos de los jóvenes bajo el crimen organizado

Martín Vanegas-Arias

Santiago Tobón

Los homicidios de jóvenes en América Latina y el Caribe (ALC) alcanzan tasas más de 10 veces superiores a las de Europa y Asia central. La exclusión educativa durante la adolescencia sigue siendo desproporcionadamente alta en los mismos países de ALC donde el crimen organizado recluta activamente a jóvenes. En este documento de política se examina evidencia experimental y cuasiexperimental sobre intervenciones educativas y de desarrollo juvenil que inciden en desenlaces violentos y antisociales, y se evalúa si estos resultados pueden ser tenidos en cuenta para formular estrategias de prevención en contextos de crimen organizado. Organizamos la evidencia en torno a tres mecanismos —acumulación de capital humano, efectos de red de pares y autorregulación— y rastreamos cómo opera cada uno a lo largo del ciclo de vida: primera infancia, adolescencia temprana y adolescencia tardía. Los hallazgos incluyen: (i) los programas de terapia cognitivo-conductual dirigidos reducen los arrestos por delitos violentos entre adolescentes de alto riesgo; (ii) las prácticas de justicia restaurativa en las escuelas reducen los arrestos y suspensiones sin aumentar el desorden; (iii) las reformas de escolaridad obligatoria y la prevención de la deserción escolar reducen el encarcelamiento de los alumnos marginales, y (iv) las transferencias condicionadas que mantienen a los niños en la escuela compensan la entrada temprana en mercados laborales ilegales. La mayor parte de esta evidencia mide resultados generales de la justicia penal en lugar de resultados específicos del crimen organizado, como el reclutamiento, la persistencia o la salida. Identificamos las condiciones en las que la extrapolación de la delincuencia general a contextos de crimen organizado se fortalece o debilita, y proponemos un paquete de políticas priorizadas que combina incentivos a la asistencia, tutorías en dosis altas, capacitación en habilidades conductuales y reforma del clima escolar. Las intervenciones educativas pueden reducir el número de adolescentes vulnerables al reclutamiento y disminuir los comportamientos violentos, pero no pueden sustituir las medidas sobre el control territorial, la corrupción o la rentabilidad de los mercados ilegales. La prevención eficaz requiere estrategias de educación integradas en marcos institucionales y de seguridad más amplios.

Descargar PDF

 

09-ESP.png
bottom of page